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Entorno
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Cabe resaltar que en los municipios con más de 70% de población indígena residen el 80% de las personas en pobreza extrema del país y que e l riesgo de morir de una mujer indígena durante el embarazo, parto o puerperio es casi tres veces mayor que el de una mujer no indígena. Los datos de la mortalidad materna, dan muestra de las precarias condiciones de salud en el Estado: 5.8 muertes maternas por cada 10 000 nacidos vivos, ocupando el segundo lugar a nivel nacional. Asimismo es una de las cuatro entidades federativas que tiene los índices más altos de marginalidad, las cifras más altas de analfabetismo, monolingüismo, desnutrición, morbilidad, mortalidad por causas asociadas a complicaciones del parto y las más altas tasas de fecundidad.
Por razones culturales y por la insuficiencia y baja calidad de los servicios de salud, el porcentaje de partos atendidos en unidades de salud que trabajan con las poblaciones indígenas de Oaxaca asciende a 6.9% (Plan Nacional de Salud 2001-2006); salvo un 20% de partos atendidos en el hogar por familiares o nadie, los demás son atendidos por parteras en su mayoría tradicionales.
En las comunidades indígenas y rurales de Oaxaca, las parteras tradicionales cumplen una función de especialistas en las tareas reproductivas que les ha sido otorgada por el conjunto de las mujeres de manera espontánea y natural. Como mujeres pertenecientes a la misma comunidad, comparten una concepción similar del cuerpo y de los fenómenos tradicionales que influyen en su funcionamiento y coinciden en un medio ambiente del cual se apropian por medio del conocimiento de las plantas medicinales. Desde hace casi treinta años, varias instituciones se han encargado de dar capacitación a parteras realizando cursos sobre la atención del parto, higiene, nutrición y anticoncepción, aprovechando la influencia y la confianza que la partera ejerce en su comunidad, para implementar las políticas de planificación familiar; muchas veces subestimando los conocimientos de las comadronas, utilizando un lenguaje técnico e instrumentos didácticos inadecuados.
El Instituto Nacional Indigenista delegación Oaxaca realizó encuentros entre parteras tradicionales con la intención de fortalecer los conocimientos por medio del intercambio entre parteras de diferentes regiones y localidades. La metodología resultó ser diferente y novedosa respecto al modelo de las instituciones de salud, centrado principalmente en la prevención de riesgos y en las prácticas de higiene. En 1994 se conformó el Consejo Estatal de Médicos Indígenas Tradicionales del Estado de Oaxaca (CEMITO).
El Instituto Nacional Indigenista delegación Oaxaca realizó encuentros entre parteras tradicionales con la intención de fortalecer los conocimientos por medio del intercambio entre parteras de diferentes regiones y localidades. La metodología resultó ser diferente y novedosa respecto al modelo de las instituciones de salud, centrado principalmente en la prevención de riesgos y en las prácticas de higiene. En 1994 se conformó el Consejo Estatal de Médicos Indígenas Tradicionales del Estado de Oaxaca (CEMITO).
El Instituto Nacional Indigenista delegación Oaxaca realizó encuentros entre parteras tradicionales con la intención de fortalecer los conocimientos por medio del intercambio entre parteras de diferentes regiones y localidades. La metodología resultó ser diferente y novedosa respecto al modelo de las instituciones de salud, centrado principalmente en la prevención de riesgos y en las prácticas de higiene. En 1994 se conformó el Consejo Estatal de Médicos Indígenas Tradicionales del Estado de Oaxaca (CEMITO).
En la declaración del "Encuentro de mujeres indígenas y su salud sexual y reproductiva" se denuncia que "la medicina tradicional y las parteras son el recurso humano culturalmente reconocido y apropiado para la atención de la salud reproductiva de las mujeres de las comunidades indígenas, pero estas prácticas al no ser reconocidas legalmente, ni valoradas, ni remuneradas por los programas de salud, limitan las posibilidades de su ejercicio." (párrafo séptimo: p217, Memoria del "Encuentro de mujeres indígenas y su salud sexual y reproductiva" organizado por el Grupo de estudios sobre la mujer Rosario Castellanos. Mayo de 2001.) Asimismo, desde hace unos años ha habido una demanda recurrente de las parteras tradicionales de que se formen parteras jóvenes que puedan responder a las necesidades actuales de las mujeres de sus comunidades; mismas que enfrentan problemas de alta marginación social y económica, migración masiva, problemas de muerte materna, cáncer cervico uterino, VIH-SIDA, desnutrición infantil y discriminación étnica y de género.
Nuestros proyectos se enmarcan en un contexto legal que en el nivel estatal da reconocimiento a la medicina tradicional y a los usos y costumbres de los pueblos indígenas, en el nivel nacional en las políticas de salud que buscan hacer efectivos los principios de justicia, democracia y equidad y en el nivel internacional en las conferencias internacionales y tratados que México ha signado.