La nueva Alemania

La nueva Alemania

Desde hace varios años he trabajado en la industria de laboratorios aquí en Alemania, donde he vivido en varias ciudades como Frankfurt; Múnich; Dresden; Carlsbad; y por supuesto mi casi nativa Hamburgo. En total, mis años en Alemania suman más de 25 y no tengo ningún plan de ir a otro lado por lo que tanto sentimental como prácticamente, este país se ha convertido en mi hogar.

Además de haber vivido mucho aquí, tengo muchos lazos sanguinos con la antigua Alemania ya que gran parte de mi familia eran alemanes en otros tiempos y migraron después de la segunda guerra mundial. Sin embargo, la sangre he visto que tiene una forma de buscar la tierra de sus raíces ya que es ahí donde se  siente fuerte y en casa, un principio que muchos de los seres humanos ignoramos.

En un principio, es decir, los primeros diez años me sentía perfecto en todos los sentidos al vivir aquí. Sin embargo, en los pasados ocho años la situación en Alemania ha cambiado mucho para mal, enteramente por la dictadora liberal que se tiene en la cancillería de Berlín Angela Merkel.

Angela Merkel, además de ser una persona con la que nunca he simpatizado en lo absoluto, es una mujer que lleva en el poder más de diez años lo que es algo muy malo en un país con tendencias como aquí en Alemania de visitar los excesos en todo lo que se hace. Esta mujer se ha empeñado de acabar con Alemania y remplazar paulatinamente al pueblo alemán con una extraña mezcla mestiza quienes no sienten ninguna obligación para con la nación.

Esta falta de responsabilidad de para con el estado alemán es algo, que aunque me molesta de sobremanera, es algo normal ya que aunque muchos hayan nacido aquí, su sangre y sus orígenes son completamente foráneos al suelo alemán y desestabilizan al país de una manera importante e injusta.  Sin embargo, es la segunda ola de migración de inmigrantes la que me preocupa mucho más y la que pienso que verdaderamente remplazaran al verdadero pueblo alemán y le convertirán, por desgracia, en un país musulmán en Europa, una tendencia que se ha ido expandiendo por todo este viejo y hermoso continente.

Esta mujer no es la verdadera canciller de Alemania sino que es tan solo una marioneta manejada por las autoridades masónicas y secretas que yacen en brúcelas quienes buscan remplazar la población Europea con una población manejable mestiza norafricana para poder formar, al fin, y después de tantos  intentos su gobierno mundial comandado por una minúscula oligarquía –los que están en poder en Europa- bajo la regencia de aquel que ha de venir a intentar destruir el largo legado de Cristo en el mundo.

Desde que entro esta mujer en poder, los alemanes han dejado de reproducirse a niveles tremendos y están siendo remplazados por la fértil nueva población.