Month: September 2017

La nueva Alemania

La nueva Alemania

Desde hace varios años he trabajado en la industria de laboratorios aquí en Alemania, donde he vivido en varias ciudades como Frankfurt; Múnich; Dresden; Carlsbad; y por supuesto mi casi nativa Hamburgo. En total, mis años en Alemania suman más de 25 y no tengo ningún plan de ir a otro lado por lo que tanto sentimental como prácticamente, este país se ha convertido en mi hogar.

Además de haber vivido mucho aquí, tengo muchos lazos sanguinos con la antigua Alemania ya que gran parte de mi familia eran alemanes en otros tiempos y migraron después de la segunda guerra mundial. Sin embargo, la sangre he visto que tiene una forma de buscar la tierra de sus raíces ya que es ahí donde se  siente fuerte y en casa, un principio que muchos de los seres humanos ignoramos.

En un principio, es decir, los primeros diez años me sentía perfecto en todos los sentidos al vivir aquí. Sin embargo, en los pasados ocho años la situación en Alemania ha cambiado mucho para mal, enteramente por la dictadora liberal que se tiene en la cancillería de Berlín Angela Merkel.

Angela Merkel, además de ser una persona con la que nunca he simpatizado en lo absoluto, es una mujer que lleva en el poder más de diez años lo que es algo muy malo en un país con tendencias como aquí en Alemania de visitar los excesos en todo lo que se hace. Esta mujer se ha empeñado de acabar con Alemania y remplazar paulatinamente al pueblo alemán con una extraña mezcla mestiza quienes no sienten ninguna obligación para con la nación.

Esta falta de responsabilidad de para con el estado alemán es algo, que aunque me molesta de sobremanera, es algo normal ya que aunque muchos hayan nacido aquí, su sangre y sus orígenes son completamente foráneos al suelo alemán y desestabilizan al país de una manera importante e injusta.  Sin embargo, es la segunda ola de migración de inmigrantes la que me preocupa mucho más y la que pienso que verdaderamente remplazaran al verdadero pueblo alemán y le convertirán, por desgracia, en un país musulmán en Europa, una tendencia que se ha ido expandiendo por todo este viejo y hermoso continente.

Esta mujer no es la verdadera canciller de Alemania sino que es tan solo una marioneta manejada por las autoridades masónicas y secretas que yacen en brúcelas quienes buscan remplazar la población Europea con una población manejable mestiza norafricana para poder formar, al fin, y después de tantos  intentos su gobierno mundial comandado por una minúscula oligarquía –los que están en poder en Europa- bajo la regencia de aquel que ha de venir a intentar destruir el largo legado de Cristo en el mundo.

Desde que entro esta mujer en poder, los alemanes han dejado de reproducirse a niveles tremendos y están siendo remplazados por la fértil nueva población.

Arruinando vidas

Arruinando vidas

Todas nuestras decisiones tienen consecuencias, ya sean para bien o para mal. Mi vida era como la de un chico normal, con los problemas clásicos de alguien de 17 años, es decir, pasar la prepa, andar con las chicas más guapas, ser el más popular… pero nunca pensé en que una prueba de embarazo cambiaría mi vida.

Todo comenzó en una fiesta, ya sé que es un cliché, muy de La rosa de Guadalupe, pero cuando pones en un mismo lugar a menores de edad con hormonas alborotadas, mucho alcohol y sin la supervisión de un adulto, cualquier cosa puede pasar.

En la casa de mi amigo Ramiro todos estábamos bebiendo como si no hubiera mañana, un trago de cerveza y un shot de tequila, otro caballito de tequila y un fondo a la cheve, y el círculo vicioso se repetía. Ahí estaba Luisa, la niña de mis ojos, la que me aceleraba el corazón y otras partes de mi cuerpo. Yo no era el más popular del salón, mucho menos de la escuela, pero tenía mi reputación de conquistador, y no lograr ligarme a Luisa provocaba que los demás se burlaran de mí. Me convertí de victimario a víctima de bullying.

La fiesta no fue la excepción para que se rieran de mí, de mi incapacidad para seducir a la chica de mis sueños. Ayudado con los litros de alcohol que me bebí, fui dispuesto a que Luisa aceptara ser mi novia y terminar de una vez por todas con las burlas. Crucé el comedor y la sala hasta llegar a donde estaba ella, le sonreí y cuando estaba a punto de robarle un beso, una mano a gran velocidad impactó mi rostro. ¡Pum!

Mis oídos zumbaban, la cabeza me dolió por unos instantes y cuando me recupere sólo escuchaba las risas, la que sería mi novia se había ido a esconder al segundo piso de la casa y yo moría de vergüenza. Fue un golpe mortal a mi hombría y mi ego, la furia se desbordó de mi ser y fui a buscarla.

La encontré escondida en uno de los cuartos, le reclamé por la cachetada que me había dejado en ridículo, me empiné un vaso de alcohol que encontré sobre la mesa de noche (no me pregunten qué era, sólo lo bebí para armarme de valor) y la besé. Después de eso todo se volvió negro, como el corte de una película. No recuerdo nada más.

Al día siguiente amanecí en mi cuarto, mi mejor amigo, Hugo, me marcó para felicitarme por el home run conseguido. Yo no tenía idea de qué hablaba y me lo contó. Dijo que después de que Luisa me había cacheteado en frente de todos, fui a su cuarto y nos encerramos. Ella fue la primera en salir, corriendo y con la blusa desacomodada.

Antes de colgar el teléfono, una patrulla llegó a mi casa, dos policías tocaron a la puerta, saludaron a mis padres y entraron. Lo siguiente ya se lo imaginarán, me esposaron y me dijeron que estaba acusado de violación. Fui sentenciado culpable semanas después.

Luisa me visitó en el tutelar para menores una sola vez, lo cual fue una sorpresa para mí. No dijo nada, sólo me mostró una prueba de embarazo positiva y un boleto de avión con el destino cubierto con sus manos. Iba a tener un hijo con la mujer que amo y a la cual agredí, pero nunca podría conocerlo, además debía permanecer encerrado y posiblemente al salir del tutelar me enviarían a un penal con los peores delincuentes de México.